Fundamentación ontológica del ejercicio físico como objeto de estudio de la Educación Física

¿Cuál es el verdadero objeto de estudio de la Educación Física? El Dr. Héctor Manuel Icaza Campa propone una fundamentación ontológica del ejercicio físico y analiza su esencia, intencionalidad y finalidad como una forma específica del actuar humano orientada al perfeccionamiento de la persona.

ARTÍCULO DE REFLEXIÓN FILOSÓFICA.

Dr. Héctor Icaza Campa

9/28/20266 min read

Fundamentación ontológica del ejercicio físico como objeto de estudio de la Educación Física

Por: Dr. Héctor Icaza Campa

Columnista de ConCiencia en Movimiento

Introducción

Toda ciencia requiere, antes de establecer métodos, teorías o procedimientos, responder una pregunta fundamental:

¿Qué es aquello que realmente existe y constituye su objeto de estudio?

Esta pregunta pertenece al ámbito de la ontología, rama de la filosofía que estudia el ser en cuanto ser, es decir, aquello que existe, la manera en que existe y cuáles son sus propiedades esenciales.

Desde esta perspectiva, sostener que el ejercicio físico constituye el objeto de estudio de la Educación Física implica demostrar que no se trata únicamente de una actividad, una forma de intervención pedagógica o un conjunto de movimientos, sino de una realidad humana específica con identidad propia, susceptible de ser conocida científicamente.

I. La ontología como fundamento de una ciencia

Toda ciencia presupone una realidad existente. No puede haber una ciencia sin un ente real sobre el cual investigar; por ejemplo, la biología estudia la vida, la química estudia la materia, la astronomía estudia los cuerpos celestes, la psicología estudia los procesos psíquicos y de igual forma, la Educación Física requiere identificar una realidad propia cuya existencia sea independiente de las teorías que posteriormente la expliquen.

En consecuencia, la pregunta fundamental no consiste en ¿Qué hace la Educación Física? sino en: ¿Qué existe en la realidad que justifica la existencia de la Educación Física como ciencia?

La respuesta es: Existe una forma específica de actuación humana denominada Ejercicio Físico.

II. El ejercicio físico como realidad ontológica

Desde una perspectiva ontológica, el ejercicio físico no es simplemente movimiento, tampoco constituye cualquier acción corporal y mucho menos puede identificarse con el deporte, la recreación o el entrenamiento.

El ejercicio físico constituye una forma particular de existencia humana caracterizada por ser consciente, intencional, voluntario, sistemático, por utilizar el cuerpo y al movimiento como medios y perseguir el perfeccionamiento integral del ser humano.

Por ello puede afirmarse que: El ejercicio físico es una modalidad específica del actuar humano.

No representa un accidente cultural pasajero. Forma parte de las posibilidades esenciales del hombre como ser corporal.

III. El fundamento antropológico del ejercicio físico

Todo ente posee un modo propio de existir. El ser humano existe simultáneamente como: realidad biológica, psicológica, social, histórica, cultural y espiritual.

La Educación Física se interesa particularmente por una dimensión: la existencia corporal en movimiento.

Sin embargo, el movimiento por sí mismo no constituye todavía ejercicio físico: Respirar, caminar hacia el trabajo, mover un brazo, dormir, cambiar de postura. Todos son movimientos. Pero ninguno constituye necesariamente ejercicio físico.

Lo que transforma al movimiento en ejercicio físico es una propiedad ontológica superior: la intencionalidad pedagógica del acto corporal.

IV. La intencionalidad pedagógica como diferencia ontológica

El ejercicio físico pertenece a aquellas acciones humanas que Aristóteles denominaría praxis, no se reduce a producir un efecto externo; su finalidad principal consiste en transformar al propio sujeto. Mientras una máquina produce objetos, el ejercicio físico produce transformación humana. Su finalidad no es fabricar cosas, su finalidad consiste en perfeccionar al ser. Por ello, la esencia del ejercicio físico reside en que: el sujeto actúa corporal/físicamente para transformarse a sí mismo.

Esta transformación puede manifestarse en múltiples dimensiones: biológica; funcional; cognitiva; afectiva; ética; axiológica, estética; social. Sin embargo, ninguna de ellas constituye por separado la esencia del ejercicio. Todas son consecuencias.

La esencia permanece siendo: la acción corporal intencional orientada al perfeccionamiento humano.

V. Componentes esenciales del ejercicio físico

Ontológicamente todo ente posee propiedades esenciales y accidentales; sin los esenciales, el ejercicio físico dejaría de existir.

Dentro de esta categoría encontramos los siguientes:

1. El sujeto humano. No existe ejercicio físico sin persona, no puede atribuirse ejercicio físico a una máquina ni a un robot o a un fenómeno natural, el sujeto constituye el soporte del acto.

2. El cuerpo. Toda acción del ejercicio ocurre corporalmente, no existe ejercicio sin cuerpo, Pero éste, no aparece como objeto pasivo. Constituye el medio mediante el cual el sujeto actúa sobre sí mismo.

3. La capacidad de movimiento. El movimiento representa la condición necesaria para la existencia del ejercicio, sin movimiento desaparece el fenómeno. Pero nuevamente, no todo movimiento es ejercicio.

4. La intencionalidad. Aquí reside la diferencia esencial, la intencionalidad organiza el movimiento hacia un propósito deliberado. Sin intención educativa, el movimiento permanece siendo únicamente movimiento.

5. La finalidad de perfeccionamiento. Todo ejercicio implica la búsqueda deliberada de una mejora y esta puede ser: salud, aprendizaje, rendimiento, desarrollo motor, rehabilitación o formación integral. La finalidad concreta cambia. Lo permanente es el propósito de perfeccionar al sujeto.

VI. Componentes accidentales

Éstos, modifican el ejercicio sin alterar su esencia. Entre ellos encontramos: la intensidad, duración, frecuencia, volumen, modalidad, implementos, espacio, música, reglas, deporte utilizado, edad, sexo, contexto, cultura, tecnología.Todos pueden cambiar y sin embargo, el ejercicio continúa siendo ejercicio.

VII. El ejercicio físico como constructo cultural

Aunque sus fundamentos biológicos proceden de la naturaleza humana, el ejercicio físico no existe espontáneamente en la naturaleza. Ningún recién nacido realiza ejercicio físico, lo que realiza son movimientos naturales. El ejercicio aparece cuando la cultura organiza esos movimientos mediante finalidades educativas. Por ello puede afirmarse que: el ejercicio físico constituye un constructo cultural edificado sobre capacidades biológicas universales.

La cultura no crea el movimiento. La cultura transforma el movimiento en ejercicio.

VIII. El modo de ser del ejercicio físico

Desde la ontología clásica puede afirmarse que el ejercicio físico posee un modo peculiar de existencia. No existe como objeto material independiente, existe únicamente cuando el sujeto actúa. Se trata de una realidad dinámica. Es un acto, no una cosa, no un objeto físico, no una estructura anatómica. Su existencia ocurre únicamente durante la acción intencional. Por ello pertenece a los llamados entes procesuales, cuya realidad consiste en acontecer.

IX. Relación entre esencia y existencia

Siguiendo la tradición aristotélico-tomista, puede distinguirse entre esencia y existencia. La esencia responde a: ¿Qué es? La existencia responde a: ¿Cuándo existe realmente? La esencia del ejercicio permanece constante. Su existencia ocurre únicamente cuando el sujeto realiza acciones corporales intencionales.

Así, el ejercicio físico posee: una esencia permanente y múltiples formas históricas de existencia.

Por ello puede expresarse mediante: gimnasia, danza, atletismo, natación, entrenamiento funcional, yoga, juegos motores, actividades recreativas. Todas representan formas accidentales. La esencia permanece inalterada.

X. La identidad ontológica de la Educación Física

Si el ejercicio físico constituye una realidad con existencia propia, entonces la Educación Física encuentra finalmente un objeto material claramente delimitado.

Su objeto no es: la educación en general; el movimiento humano en todas sus manifestaciones; la corporeidad; la motricidad; el deporte o la recreación. Todos ellos constituyen campos relacionados. Pero el núcleo ontológico permanece siendo: El ejercicio físico; entendido como “acción corporal consciente, voluntaria, sistemática e intencional mediante la cual el ser humano utiliza su cuerpo y su capacidad de movimiento para perfeccionarse a sí mismo”.

En consecuencia, la Educación Física puede definirse como la ciencia que estudia dicha realidad, explica sus principios, establece sus leyes, sistematiza sus procesos y orienta su aplicación pedagógica.

Conclusión

La fundamentación ontológica del ejercicio físico permite dotar a la Educación Física de un objeto de estudio claramente identificable, distinto tanto del simple movimiento biológico como de la educación en sentido amplio. El ejercicio físico no se concibe como un conjunto de técnicas, ni como un método de enseñanza, sino como una forma específica del actuar humano, cuya esencia radica en la utilización consciente, voluntaria e intencional del cuerpo y del movimiento para el perfeccionamiento del propio sujeto. Esta concepción le confiere una identidad ontológica propia y satisface una de las condiciones fundamentales para la constitución de un campo científico: la existencia de un objeto material delimitado y susceptible de conocimiento sistemático.

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