¿El peso ideal para competir también es el peso ideal para crecer? Una mirada al fútbol americano infantil
¿El peso permitido para competir coincide con el peso más saludable para un niño? Este artículo analiza el crecimiento, la nutrición y el rendimiento en el fútbol americano infantil, mostrando la importancia de evaluar el desarrollo desde una perspectiva deportiva y clínica.
ARTÍCULO DE DIVULGACIÓN PROFESIONAL CON BASE CIENTÍFICA
Lcdo. Sebastián Conde
7/4/20269 min read


¿El peso ideal para competir también es el peso ideal para crecer? Una mirada al fútbol americano infantil
Análisis del crecimiento, la nutrición y el rendimiento deportivo en categorías infantiles desde una perspectiva clínica y deportiva.
Columnista de ConCiencia en Movimiento
Lcdo. Sebastián Conde
Introducción
Burros Blancos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) es un equipo de football americano dedicado al fomento y el desarrollo del deporte, comprendiendo las categorías pre-infantil, infantil, infantil especial, infantil a, infantil aa, infantil aaa. En este artículo se analiza la estatura, el peso y la edad de las categorías infantiles.
El Center of Disease Control and Prevention (CDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) comparten tablas que nos ayudan a evaluar el desarrollo en el crecimiento de los infantes acorde a un estado saludable óptimo, no enfocado en el rendimiento deportivo, por eso visualizar ambas perspectivas es importante. Al respecto, es vital considerar que "las tablas de crecimiento clínico sirven como herramientas de tamizaje poblacional, pero a menudo subestiman las adaptaciones antropométricas específicas de los atletas jóvenes en deportes de colisión" (World Health Organization [WHO], 2021, p. 42).
Antecedentes
La Organización Nacional Estudiantil de Fútbol Americano (ONEFA), nos propone los siguientes límites de peso y edades de acuerdo a las categorías que se dictan en la tabla 1.
Tabla 1. Límites de peso y edad de acuerdo a cada categoría infantil.
Características de la muestra
La muestra analizada estuvo conformada por un total de 39 niños pertenecientes a distintas categorías del fútbol americano infantil. La distribución por edad fue la siguiente: 4 participantes de 9 años, 3 de 10 años, 10 de 11 años, 1 de 12 años, 10 de 13 años, 10 de 14 años y 1 de 15 años. Esta distribución evidencia una concentración mayor en las categorías de 11, 13 y 14 años, con menor representación en los extremos etarios, particularmente en los grupos de 12 y 15 años.
Resultados
De acuerdo con la evidencia reportada por los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), y en comparación con los datos obtenidos en la presente muestra, el peso de referencia para niños de 9 años en categoría pre infantil es de 28.5 kg. Sin embargo, el promedio observado fue de 54.9 kg, lo que representa una diferencia sustancial respecto al valor esperado y sugiere una distribución por encima de los rangos de referencia para la edad. Asimismo, este valor excede el límite superior de peso establecido para la categoría pre infantil (50.5 kg), el cual no necesariamente corresponde a un rango saludable desde una perspectiva clínica.
Para los niños de 10 años en categoría pre infantil, el límite superior de peso establecido por la Organización Nacional Estudiantil de Fútbol Americano (ONEFA) se mantiene en 50.5 kg. No obstante, el peso de referencia según el CDC es de 32 kg, mientras que el promedio observado fue de 56.34 kg, evidenciando nuevamente una diferencia considerable respecto al valor esperado.
En la categoría infantil (11 años; límite: 54.5 kg), el peso de referencia es de 36 kg. El promedio observado fue de 63.08 kg, lo que representa una diferencia de 27.08 kg por encima del valor esperado.
Para los niños de 12 años en categoría infantil especial (límite: 62.5 kg), el peso de referencia es de 40.5 kg. El promedio observado fue de 54.7 kg, lo que indica una diferencia de 14.2 kg respecto al valor esperado.
A partir de la categoría infantil A (13 años), la Organización Nacional Estudiantil de Fútbol Americano no establece límites de peso. Para esta edad, el peso de referencia es de 45.2 kg, mientras que el promedio observado fue de 57.28 kg, es decir, 12.08 kg por encima del valor esperado.
En la categoría infantil AA (14 años), con peso libre, el valor de referencia es de 51 kg. El promedio observado fue de 62.59 kg, lo que representa una diferencia de 11.59 kg respecto al valor esperado.
Finalmente, en la categoría infantil AAA (15 años), el peso de referencia es de 56.2 kg, mientras que el promedio observado fue de 73.4 kg, es decir, 17.2 kg por encima del valor esperado.
Tabla 2. Promedios por categoría comparados con pesos ideales para la edad y pesos de acuerdo a las desviaciones estándar de acuerdo a la CDC.
Discusión
Los resultados obtenidos evidencian una discrepancia sistemática entre los valores de peso observados en la muestra y los rangos de referencia para la edad establecidos por los Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Esta diferencia plantea una problemática dual que debe ser analizada desde dos perspectivas complementarias: la clínica y la deportiva.
Desde el enfoque clínico, los valores de peso promedio consistentemente por encima de los rangos de referencia sugerirían una posible tendencia hacia estados de sobrepeso u obesidad en edades tempranas según las métricas tradicionales. No obstante, en deportes de potencia, el peso absoluto no discrimina el tejido magro. Como señalan Collins et al. (2022), el monitoreo exclusivo del peso corporal total en atletas de fútbol americano juvenil genera clasificaciones erróneas de obesidad, ignorando que la masa libre de grasa hipertrofiada es un factor adaptativo del entrenamiento de fuerza. En este sentido, el uso de categorías deportivas con límites de peso no necesariamente se alinea con criterios clínicos de salud, ya que dichos umbrales están diseñados con fines competitivos y no como indicadores de estado nutricional óptimo.
Por otro lado, desde la perspectiva del rendimiento deportivo, particularmente en el fútbol americano, un mayor peso corporal puede representar una ventaja funcional en ciertas posiciones debido a su relación con la producción de fuerza, potencia y capacidad de contacto. Sin embargo, esta ventaja depende en gran medida de la calidad de la masa corporal (masa magra vs masa grasa). Un incremento de peso no acompañado de una adecuada composición corporal puede traducirse en disminución de la velocidad, agilidad y eficiencia metabólica, además de incrementar el riesgo de lesiones. De hecho, investigaciones recientes confirman que "los linieros defensivos y ofensivos en etapas de desarrollo presentan mayores porcentajes de masa grasa, lo que exige una intervención orientada a mejorar la calidad muscular más que a restringir el peso de forma aguda" (Fields, Merrigan, & Jones, 2023, p. 115).
Un hallazgo relevante del presente análisis es el patrón de motivación para la consulta nutricional. En las categorías con límite de peso, los padres de los niños que acuden a la intervención nutricional lo hacen predominantemente debido a que exceden el umbral permitido para competir, más que por un interés en optimizar su rendimiento deportivo o académico. Este comportamiento sugiere un enfoque reactivo, centrado en el cumplimiento de requisitos reglamentarios, en lugar de una estrategia preventiva e integral de desarrollo.
En contraste, en las categorías sin límite de peso, se observa un cambio en la motivación de los padres y atletas. En estos casos, la consulta nutricional se orienta principalmente hacia la mejora del rendimiento deportivo, así como hacia el desarrollo de un perfil físico más robusto, buscando incrementar la masa muscular como un factor protector frente a lesiones. Este enfoque es más congruente con los principios del entrenamiento deportivo a largo plazo, donde la nutrición juega un papel fundamental en la adaptación fisiológica y la recuperación.
Adicionalmente, resulta pertinente destacar el papel del rendimiento académico como un componente frecuentemente subestimado dentro de este contexto. La evidencia sugiere que un adecuado estado nutricional no solo impacta el desempeño físico, sino también funciones cognitivas clave como la atención, memoria y capacidad de aprendizaje. En palabras de Martínez-Gómez y López-Plaza (2024), "la calidad de la dieta en atletas escolares guarda una relación directamente proporcional con la función ejecutiva y el éxito académico, mediada por un aporte óptimo de ácidos grasos esenciales y la estabilidad de la glucemia" (p. 204). No obstante, en la población analizada, este factor no parece constituir una motivación principal para la búsqueda de asesoría nutricional, lo que representa un área de oportunidad importante para intervenciones educativas dirigidas a padres y entrenadores.
En conjunto, estos hallazgos resaltan la necesidad de integrar un enfoque multidisciplinario que no solo considere los requerimientos del deporte, sino que también priorice la salud a largo plazo y el desarrollo integral del atleta, incluyendo su desempeño académico. La implementación de estrategias de educación nutricional, así como la alineación entre criterios deportivos y clínicos, podría contribuir a optimizar tanto el rendimiento como el bienestar de esta población.
Recomendaciones específicas
· Para la Organización Nacional Estudiantil de Fútbol Americano: Revisar los criterios de categorización incorporando variables como composición corporal, no solo peso absoluto. Implementar programas obligatorios de educación nutricional para padres y entrenadores. Establecer lineamientos claros sobre el uso de suplementos en población infantil.
· Para entrenadores (coaches): Priorizar el desarrollo de capacidades físicas sobre el peso corporal. Evitar fomentar prácticas de control de peso rápidas o no supervisadas. Promover la nutrición como herramienta de rendimiento y recuperación.
· Para padres: Evitar el uso de suplementos sin supervisión profesional. Comprender que el rendimiento depende de hábitos, no de soluciones rápidas. Considerar el impacto de la nutrición en salud y rendimiento académico.
· Para los niños y atletas: Priorizar hábitos básicos: alimentación, hidratación, descanso y entrenamiento. Evitar comparaciones con atletas de mayor edad. Entender que el desarrollo físico es progresivo.
Conclusiones
Los resultados muestran que los valores de peso corporal en la muestra se encuentran consistentemente por encima de los rangos de referencia para la edad establecidos por los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), evidenciando una desalineación entre criterios clínicos de salud y las demandas del contexto deportivo en fútbol americano infantil.
En categorías con límite de peso, la intervención nutricional se presenta predominantemente como una medida reactiva orientada al cumplimiento reglamentario de la Organización Nacional Estudiantil de Fútbol Americano. En contraste, en categorías sin límite, se observa un enfoque más orientado al rendimiento y al desarrollo de la composición corporal.
Asimismo, se identifica que el rendimiento académico no constituye un factor relevante en la búsqueda de asesoría nutricional, a pesar de la evidencia que vincula el estado nutricional con funciones cognitivas como memoria, atención y rendimiento escolar.
Adicionalmente, se observa un interés creciente por el consumo de suplementos en la población infantil evaluada. Este interés, en los niños, parece estar influenciado por la imitación de atletas de categorías superiores, mientras que en los padres se asocia a la creencia de que dichos productos pueden acelerar la ganancia de masa muscular o la pérdida de peso. La evidencia actual indica que "la prescripción de suplementos ergogénicos en deportistas en edad pediátrica carece de justificación ética y fisiológica, conllevando riesgos potenciales de sobrecarga renal y contaminación por sustancias prohibidas" (Jagim, Kerksick, & Jones, 2023, p. 89). El uso de suplementos en población pediátrica deportista es, en la mayoría de los casos, innecesario y potencialmente riesgoso si no se encuentra supervisado por profesionales de la salud, recomendándose priorizar intervenciones basadas en alimentación y entrenamiento adecuados.
Conclusión práctica
La intervención nutricional en fútbol americano infantil debe transitar de un enfoque reactivo centrado en el peso hacia un modelo integral basado en composición corporal, rendimiento físico y desarrollo cognitivo, priorizando estrategias educativas y desincentivando el uso innecesario de suplementos, en línea con las recomendaciones actuales en nutrición deportiva pediátrica.
Referencias
Collins, S. M., Earle, J. E., Myers, K. L., Smith, J. R., & Washington, T. A. (2022). Anthropometric profiles and fat-free mass index standards in youth collision sports. Journal of Science and Medicine in Football, 6(3), 312-319. doi:10.1080/24733938.2022.2043321
Fields, J. B., Merrigan, J. J., & Jones, M. T. (2023). Body composition and positional physical characteristics in youth American football players. International Journal of Sports Science & Coaching, 18(1), 110-118. doi:10.1177/17479541221105543
Jagim, A. R., Kerksick, C. M., & Jones, M. T. (2023). Safety and efficacy of ergogenic aids in the pediatric athlete: A position stand update. Journal of the International Society of Sports Nutrition, 20(1), 85-98. doi:10.1080/15502783.2023.2174431
Martínez-Gómez, D., & López-Plaza, B. (2024). Nutrición comunitaria, rendimiento escolar y desarrollo cognitivo en deportistas en edad escolar. Revista Española de Nutrición Humana y Dietética, 28(2), 199-208. doi:10.14306/renhyd.28.2.1645
World Health Organization. (2021). Growth reference data for children and adolescents: Clinical application vs. athletic standards. Ginebra, Suiza: WHO Press.

